¿POR QUÉ CATEDRATÓN ?

Sencillamente, porque una catedral para la Iglesia Católica es la sede del obispo de una diócesis; desde allí él orienta pastoralmente a los fieles que le han sido encomendados. Esto hace de la catedral el centro de la catolicidad de una región, convirtiéndose en algo así como el “templo madre” de todos los demás templos de la diócesis o arquidiócesis.

Por eso, desde la Catedral Metropolitana María Reina –madre de los templos católicos del Atlántico-, se adelanta esta gran gestión en procura de lograr el mejoramiento de la calidad de vida de comunidades muy necesitadas.