META 2008

En esta ocasión no tenemos una meta económica, porque nuestra pretensión es mucho más ambiciosa que cualquier cifra: lograr que la Catedratón se convierta en ese punto en el que converge la solidaridad de los que viven en esta hermosa tierra atlanticense y de los que se encuentran en cualquier lugar del mundo.

No se trata, entonces, de un evento religioso, sino de aprovechar la oportunidad de ser solidarios para seguir sembrando esperanza y progreso entre los más pobres de Barranquilla y el atlántico.